CONCHETUMARE. Despierto en la mañana, pensando en que aún me quedan dos años todavía de colegio. Por la mierda, que pajjja esta güeá. Tengo pena igual. No poder haberme cambiado a un colegio artístico, me frustra caleta, pero que se le va hacer. Igual pico, si mi mamá no da el apoyo, no me queda más que ser un alumno penca, sin expectativas para tener un puntaje suculento en la psu –según el orientador-.
La güeá que me da más pajjjja, aparte de levantarme en la mañana, es conocer a otro güeones. Primer día de tercero medio y me siento con un colorín buena onda, que cachaba del año pasao, con el Cristian (que no cae bien, por su ego elevado por 9999) y un flaco con pinta de eskeiter, que se llama Seba. Tela igual, pero no le hablo porque aún no hay mano pa’ esas volás. Y Finalmente el brayan culiáo, que estuvo conmigo desde primero medio.
El profe jefe, don Hector Pinto. No me tinca porque, en los tiempos de primero, malo que me güebiaba y por puras güeás, valga la redundancia.
Los primero días de tercero medio, valen callampa. Los profes igual. Y mis compañeros igual.
En mi casa, mi hermana pone todo el día su regeton y su bachata *inserte vomito* y mis papás pasan casi todo el día discutiendo, porque: -memo, llegaste curao, memo está güeá, memo esto otro. Mamá siempre alega por cosas mínimas y siento, que la relación papámamá está como el pico, que la relación mamáhijo es como el pico, que la relación hermanashermano, es como la callampa y que la relación yoyperrodelacasa, es la mejor que he tenido en estos años.
La única cosa que me hace contento es tocar la guitarra, pero eso no cambia la mierda que está afuera de mi pieza y me hace pensar que el 2013, va ser un año pésimo. Filo, será nomá, igual pienso cerrarle la boca al orientador, y sacarme puras notas
No hay comentarios:
Publicar un comentario